La realidad de Petroperú es indefendible. La empresa estatal acumuló pérdidas por 481 millones de dólares el 2025, y mantiene deudas con proveedores que superan los 767 millones.
Sin embargo, mientras cualquier empresa en quiebra entraría en una austeridad extrema, Petroperú sigue financiando 83 tipos de beneficios laborales que parecen sacados de una monarquía petrolera. Hablamos de bonos dobles en enero, gratificaciones vacacionales adicionales y hasta el pago de la luz y el agua de las casas de sus trabajadores.
Mientras tú te esfuerzas por pagar tus recibos, tus impuestos están pagando los servicios de empleados de una empresa que solo genera deudas.
La izquierda ideológica, con Perú Libre y los sindicatos a la cabeza, ha salido a gritar que la reestructuración impulsada por el Ejecutivo es un «atentado contra la soberanía energética». Pero seamos honestos, para ellos, «defender Petroperú» es defender la «teta» del Estado de la cual han vivido por décadas.
Entre 2022 y 2024, el Estado les transfirió casi 18,000 millones de soles, dinero que podría haberse transformado en hospitales y colegios para todos los peruanos, pero terminó en un pozo sin fondo.
La izquierda prefiere un Estado quebrado y un servicio de combustible deficiente con tal de mantener sus bonos y su cuota de poder político. El Decreto que busca que ProInversión fragmente la empresa para que entren privados a gestionarla, es la única forma de dejar de desangrar el país.
Este escenario nos pone ante una decisión estratégica para el cambio de administración y política que tanta falta le hace al Perú. No podemos seguir votando por partidos que ven al Estado como un botín personal y que se niegan a la libertad económica porque se les acaba el negocio.
En abril de este año, nuestra misión es elegir opciones que apuesten por la eficiencia y que tengan el valor de privatizar o liquidar lo que no sirve. Si un candidato defiende el modelo actual de Petroperú, no está defendiendo al Perú, está defendiendo a los parásitos que nos empobrecen. Es momento de elegir desarrollo, transparencia y libertad.