EL ÁRBOL DE LA VERGUENZA

En Chiclayo se atenta contra el espíritu navideño y se ha perdido la vergüenza. Esta vez, ni siquiera la Navidad se salvó del despilfarro y la mala gestión. En Chiclayo, la alcaldesa Janet Cubas Carranza gastó 20 mil soles en la instalación de un supuesto “árbol de Navidad” en el Parque Principal. Una estructura que no parece árbol, no tiene nada de navideño, y que para muchos vecinos, se asemeja a una pieza de publicidad de papel higiénico. La obra ha generado una indignación masiva, siendo calificada por la ciudadanía como una “vergüenza” y un “disparate”.

Muchos vecinos se preguntan si detrás de esta contratación hubo alguna empresa “amiga” beneficiada, porque resulta difícil entender cómo se justifica un gasto así. En un árbol de Navidad suelen verse luces y regalos, pero en este caso, el único “regalo” parece haber sido para la propia alcaldesa. Veinte mil soles por esta instalación resultan no solo excesivos, sino repudiable, y deja una pregunta de fondo, ¿qué familia llevaría a su hijo a tomarse una foto frente a algo que genera más vergüenza que espíritu navideño?

Así, mientras el municipio gasta esa fuerte suma en una decoración mediocre, los problemas reales de Chiclayo se pudren, como la inversión en seguridad que sigue siendo una prioridad postergada.

La Navidad es una época para la unidad, pero las autoridades de Chiclayo la han convertido en una celebración de la indiferencia y el mal gasto. Los 20 mil soles de ese árbol «trucho» podrían haberse usado en bachear una calle o comprar implementos necesarios para una posta médica.

El Perú necesita líderes que se dediquen a gestionar con honestidad, no a montar shows navideños carísimos que solo sirven para robarle la plata a los contribuyentes. ¡Ni la Navidad se salva de la corrupción!

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